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En plena crisis de corrupción, alcalde de Apizaco se pasea a sus anchas en auto valuado en 3.1 millones de pesos

El cobro ilegal a comerciantes ambulantes, baches por toda la ciudad, basura en las calles, la liberación de infractores de la ley y la reprobación de la cuenta pública de la Capam son solo algunos de los abusos del morenista.

Ismael Morales

En medio de una severa crisis generada por los incesantes casos de corrupción en los que se ha visto inmersa la administración del presidente municipal de Apizaco, Javier Rivera Bonilla, aunado a la marcada inseguridad y a la existencia de calles repletas de baches, el alcalde morenista fue captado viajando a bordo de un Porsche Cayman, un auto valuado entre los 1.5 y 3.1 millones de pesos.

Todo indica que el alcalde, priista de corazón, se olvidó muy pronto de los ideales de la Cuarta Transformación que lo llevaron al poder y que eso de vivir en la «justa medianía» u «honrosa medianía» que tanto ha presumido Andrés Manuel López Obrador es una utopía que no aplica para él y los suyos.

Y es que el alcalde decidió salir a darse un paseo por las calles de Apizaco a bordo de su Porsche Cayman, un auto cuyo costo en México oscila entre los 1.5 y los 3.1 millones de pesos, dependiendo de la versión y el equipamiento.

Las críticas en contra del alcalde arreciaron de inmediato, sobre todo por los numerosos escándalos de corrupción en los que se ha visto envuelta su administración, como los presuntos cobros ilegales en los juzgados municipales para liberar a personas detenidas, donde ha defendido a capa y espada a sus funcionarios en lugar de sancionarlos.

Se suma la presencia de su compadre, el coordinador de Comercio en Vía Pública, Benito Ricardo Rojas Saldaña, a quien se ha señalado por el presunto cobro ilegal de cuotas a cambio de permitir el uso de banquetas, y a quienes no aceptan los corre, detiene o amenaza.

Y, por si fuera poco, la reprobación de la cuenta pública de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Apizaco (Capam), donde cometieron un probable daño patrimonial de casi tres millones de pesos; es decir, prácticamente una cantidad similar al precio del Porsche Cayman en el que se pasea Javier Rivera Bonilla, quien curiosamente lo hace sin ninguna preocupación de ser asaltado por los maleantes que todos los días cometen atracos a plena luz del día.

Así las cosas en Apizaco donde la pobreza franciscana y la austeridad republicana que exige Morena no existen para el alcalde rielero y su junior, quienes tienen la garantía de pasearse por todas las calles sin que ningún maleante los moleste.

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