domingo, junio 7El agua miel de la Información

Cínicos. Policías de Apizaco detienen con violencia a vecinos que les recordaron su incompetencia ante los robos

Curiosamente todos los días, cuando son requeridos para atender llamados de auxilios, nunca se presentan, como si tuvieran la encomienda del alcalde para no molestarlos

En Apizaco, la verdad duele, y al parecer, también se castiga con esposas y golpes, así como con el uso excesivo de la fuerza, pues este día se registró un lamentable episodio que retrata de cuerpo entero las prioridades de la actual administración municipal encabezadas por el abarrotero Javier Rivera Bonilla, el mismo que en lugar de ponerse a trabajar, decidió tomarse unas amplias vacaciones y dejar la ciudad en el olvido.

De acuerdo con una denuncia ciudadana, elementos de la policía de Apizaco detuvieron con un evidente uso excesivo de la fuerza a una pareja de vecinos en la comunidad de Atlixtac, quienes el único delito que cometieron, fue reclamar, de forma acalorada, la flagrante inacción policial ante la imparable ola de robos que azota a la zona.

Incompetentes con los delincuentes, implacables con las víctimas
Los hechos ocurrieron cuando los afectados, presuntamente en estado inconveniente —argumento que la autoridad suele usar de inmediato para deslegitimar cualquier queja—, confrontaron a los uniformados.

Hartos de ver cómo los delincuentes vacían sus hogares e impunemente se pasean por las calles, los ciudadanos les gritaron las verdades que el alcalde prefiere ignorar en sus reportes oficiales.

La respuesta de los uniformados, a quienes de inmediato les quedó el saco por los reclamos, no fue de empatía ni de compromiso de seguridad; fue de soberbia, pues al sentirse ofendidos en su «orgullo policial» por escuchar que no están haciendo su trabajo, los oficiales sometieron violentamente a la pareja.

Mientras los verdaderos criminales huyen a pie o en vehículos sin que nadie los detenga, para someter a dos ciudadanos indignados, la policía sí fue capaz para realizar un despliegue inmediato de fuerza, táctica y superioridad numérica.

Fuentes policiales informaron que los detenidos serán puestos a disposición de las autoridades correspondientes bajo los cargos de alterar el orden público y ofender a la autoridad, aunque en los hechos, lo único que hicieron los ciudadanos, fue decirle unas cuantas verdades a quienes parecieran ser los verdaderos hampones.

Resulta un insulto a la inteligencia de los apizaquenses que el gobierno municipal gaste recursos, combustible y tiempo de sus elementos en procesar a ciudadanos frustrados, en lugar de perseguir a las bandas que tienen en jaque a Atlixtac.

La realidad: La ola de robos en Apizaco sigue al alza, afectando el patrimonio de las familias trabajadoras, pues en lugar de dar resultados para que la gente no tenga la necesidad de salir a gritar a la calle, hoy en día, la policía demostró que es muy eficiente para someter a los vecinos, pero dolorosamente inútil para frenar a los ladrones.

 

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