martes, julio 21El agua miel de la Información

Problemas de pareja sacuden el matrimonio de la gobernadora de Tlaxcala Lorena Cuéllar

Por: La Guayaba del Tinacal

En México y en Tlaxcala, la línea entre la vida privada y los asuntos públicos de los políticos es muy delgada debido al marco legal de transparencia y rendición de cuentas. Cualquier persona que maneje recursos públicos está obligada a transparentar sus ingresos, bienes y posibles conflictos de interés. La vida privada de los políticos es y debe ser pública cuando daña los intereses de los ciudadanos.

Así, en el corazón del poder tlaxcalteca, la relación entre la gobernadora Lorena Cuéllar y su esposo, Salvador Ballesteros, atravesaría un punto de quiebre que, según fuentes cercanas a la familia, amenaza con un desenlace de guión de telenovela.

Una informante muy cercana a la pareja en la cúspide del poder de Tlaxcala revelaría un panorama de abuso sistemático, infidelidades y presuntos actos de corrupción que involucran el control de licitaciones públicas, así como las adquisiciones de materiales y suministros del gobierno del Estado.

El «primer damo de Tlaxcala», Salvador Ballesteros, señalado como la figura detrás de un entramado de influencias, mantiene una relación extramarital desde hace al menos cuatro años con una mujer muy joven que radicaba en la Ciudad de México.

Se dice que Ballesteros ya la mudó de la capital del país a la ciudad de Puebla, a un departamento de lujo en una zona exclusiva cuyos precios de compra se cotizan en dólares.

Mientras tanto, en la intimidad de las residencias oficiales y privadas de la mandataria, el maltrato es cotidiano. Nuestra informante tiene contacto permanente con esa realidad, acude regularmente al domicilio conyugal y ha descrito escenas desgarradoras: Ballesteros, cotidianamente, regaña y agrede emocionalmente a la gobernadora.

Además, es él quien administra diariamente los medicamentos controlados que consume Lorena Cuéllar. Asegurarían que la amenaza con no dárselos y mantiene una actitud de desprecio permanente.

«Se burla a sus espaldas de lo que le ha robado a ella y al Estado», «el hombre se la pasa alcoholizado», afirma. El control de Ballesteros sobre licitaciones de obra pública y adquisiciones estatales habría generado millonarias «ganancias» por moches y dádivas; sin embargo, ahora esas «utilidades» ya no se reparten de forma «transparente» entre la pareja, lo que ha generado fuertes diferencias.

Ballesteros le oculta a Lorena Cuéllar los montos reales de las negociaciones con los proveedores a quienes extorsiona.

El hermano de Ballesteros, de nombre Víctor Manuel y residente en Chiautempan, conoce de primera mano las infidelidades de Salvador y vive aterrado. Teme ser cuestionado directamente por la jefa del Ejecutivo para que revele los secretos de su familiar y, al mismo tiempo, teme sufrir represalias o atentados contra su vida si cuenta lo que sabe.

Fuentes muy cercanas al círculo familiar Cuéllar-Ballesteros coinciden en que la situación ha alcanzado un nivel crítico. «Si la gobernadora confirma las infidelidades, podría resultar en un final trágico», advierten.

El abuso verbal y el maltrato, sumados a la humillación constante y los secretos de corrupción, han erosionado cualquier resto de confianza en una de las parejas más poderosas de Tlaxcala.

Hasta el momento, ni la oficina de la gobernadora ni los representantes de Ballesteros han emitido comentarios. El silencio oficial contrasta con la creciente tensión que, según los informantes, ya es vox populi en los pasillos del poder estatal. La ciudadanía tlaxcalteca merece claridad sobre quién gobierna realmente en las sombras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *