También se negó a pagar la prima vacacional y los pocos que se lo exigieron, los corrió; del desvío de más de un millón de pesos de 2024, se niega a hablar del tema
Ismael Morales
Ahora resulta que además de ser pésimo administrador, el presidente municipal de San Juan #Huactzinco, Eberth Jhon Robles Ocotzi, quien nunca regresó a pagar su cuenta a un bar de Zacatelco de donde salió huyendo, ahora resultó ser mitómano, pues a pesar de que juró que a más tardar el día 29 de diciembre de 2025 pagaría a sus empleados su aguinaldo y la prima vacacional, no cumplió.
Y es que resulta, que tras ser exhibido de su incompetencia y manejo inadecuado de los recursos que realiza su primo a través de la tesorería, lo único que hizo al alcalde, fue a pagar las quincenas de diciembre, no así el aguinaldo y la prima vacacional, bajo el argumento de que, al ser todos trabajadores de confianza, no tienen derecho a estas prestaciones.
Los pocos trabajadores que se atrevieron a exigirle el pago de su aguinaldo y prima vacacional, solo les pagó de forma parcial sus prestaciones, pero a cambio, fueron despedidos de la administración municipal a través del contralor municipal, quien todavía tuvo el descaro de manifestar que el motivo del despido era porque el presidente municipal tenía compromisos políticos que cumplir.
A pesar de ufanarse de ser abogado, pareciera que el alcalde cursó de noche la universidad, pues a pesar de ser, supuestamente, un profesional del derecho, ahora resulta que incurre en flagrantes violaciones a la ley laboral.
Este medio solicitó al presidente municipal una entrevista para aclarar las diferentes anomalías que registra su administración, pero a pesar de la insistencia a través de su asesora en comunicación, el presidente municipal se negó a brindar una entrevista bajo el argumento de que todos los días está muy ocupado.
Otro de los argumentos utilizados por el alcalde, fue que durante 2025 se vio obligado a tener que entrar al programa “peso a peso” implementado por la gobernadora del Estado, Lorena Cuéllar Cisneros, para pavimentar la calle Galeana en un espacio de apenas 500 metros lineales, pero cuya obra resultó ser la más cara de la historia de este municipio, pues rebasó los ocho millones de pesos, monto por el que se vio obligado a dejar de cubrir prestaciones a los trabajadores.
Pese a esta situación, aunque se le solicitó información sobre desvío de recursos que el Órgano de Fiscalización Superior detectó de los primeros cuatro meses de su gobierno y cuyas observaciones superan el millón de pesos, el alcalde también rehuyó a hablar sobre el tema.

