En pleno pasillo de la presidencia municipal, Eddy Roldán Xolocotzi y Gilberto Flores armaron un zafarrancho, pues el munícipe honorario envía mensajes amorosos a la esposa del síndico
Luis Castillo
Lo que inició como una alianza política parece estarse desmoronando por motivos personales, pues hace unos días, los pasillos de la presidencia municipal de Contla de Juan Cuamatzi fueron escenario de un altercado verbal que estuvo a punto de llegar a los golpes entre dos de las figuras visibles de la administración local, tal es el caso del presidente municipal honorífico, Eddy Roldán Xolocotzi y el síndico municipal, Gilberto Flores Maldonado.
De acuerdo con testimonios de trabajadores del ayuntamiento -quienes solicitaron el anonimato por temor a represalias-, la disputa no se debió a cuestiones de agenda pública o presupuesto, sino a un conflicto sentimental, pues la manzana de la discordia resultó ser la esposa del representante legal del ayuntamiento.
El incidente escaló rápidamente en pleno pasillo municipal, donde en medio de gritos e insultos, ambos funcionarios se lanzaron reclamos en un elevado tono de voz, haciendo públicos sus problemas personales ante el personal administrativo donde el síndico reclamó los constantes mensajes amorosos que el exalcalde envía a su esposa.
La tensión llegó al punto en que se retaron a golpes, obligando a los presentes a intervenir para evitar que el conflicto pasara a mayores, pues el síndico reclamó una y otra vez a quien creía que era su amigo fiel “porque no respetas lo personal y mandas mensajes indecorosos a mi esposa”.
Este lío de faldas ya avizora una ruptura política que pondrá en riesgo la unidad del llamado «Clan Roldán Xolocotzi», que ha mantenido el control político del municipio durante casi cinco años.
Este escándalo ocurre en un contexto donde la familia Roldán ha sido criticada por convertir a Contla en su bastión político, por lo que la falta de profesionalismo al dirimir asuntos personales en la sede del gobierno local ha generado indignación entre los ciudadanos y el personal, quienes ven cómo la gobernabilidad se ve empañada por «líos de faldas» que, seguramente, impactará negativamente al municipio.

