Ante la baja credibilidad del gobierno, harían un uso desmedido en la exposición de niñas, niños y adolescentes en la entrega de apoyos; lo mismo pasa con adultos mayores
Alexxa Carrasco
La pésima imagen de que gozan tanto la gobernadora del Estado de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros como su hija en su carácter de presidenta honorífica del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF), Mariana Espinosa de los Monteros Cuéllar, estaría orillando al gobierno del Estado a violentar los derechos de las infancias tlaxcaltecas, al revictimizarlas para ser exhibidas recibiendo diferentes apoyos gubernamentales.
De acuerdo con denuncias realizadas a través de redes sociales, se trata de una exposición indefinida en contra de los menores de edad, pues el gobierno del Estado realiza una difusión masiva sin límites temporales que aumenta vulnerabilidades como ciberacoso o discriminación, sin evaluaciones de impacto en privacidad.
Y es que la inútil Coordinación de Comunicación Social a cargo del farandulero Antonio Martínez Velázquez, en su afán por rescatar un poco de la pésima imagen de que gozan tanto la gobernadora del Estado, Lorena Cuéllar Cisneros como su hija Mariana Espinosa de los Monteros Cuéllar, ambas ubicadas en los últimos lugares a nivel nacional, ha recurrido a una sobreexplotación de imágenes de niños, niñas, adolescentes, pero también de adultos mayores.
Uno de los aspectos más cuestionados es que la carta que les hacen firmar a los padres de familia, incluso carece por completo de logotipos oficiales, membrete institucional o identificación clara del responsable del tratamiento de datos personales, elementos que suelen aparecer en documentos formales de autoridades públicas para garantizar transparencia y trazabilidad.
Y es que el texto otorga “consentimiento gratuito, irrevocable e incondicional para el uso, reproducción y difusión de imágenes y voz de los menores en campañas publicitarias del SEDIF y del Gobierno estatal, a través de redes sociales, televisión, radio, medios impresos y digitales”.
No obstante, como ya se ha informado, a través de redes sociales han existido muchas denuncias públicas, de personas que aseguran que en el Gobierno del Estado, prácticamente los obligan a firmar dichos permisos, dejando entrever un condicionamiento para la entrega de los apoyos sociales, motivo por el cual, se ven obligarlos a aceptar estampar su rúbrica y provocando que sus hijas e hijos sean revictimizados, pues en las escuelas y sus comunidades, muchos son señalados por haber recibido apoyos gubernamentales, debido a la excesiva difusión de sus imágenes dentro y fuera del Estado de Tlaxcala.

